sin sueños-
intolerante-

Que rápido se ha pasado el tiempo, los días, las tardes. Mis días... No era esta mi intención pero ya es mucho. Cuando pienso en todo el tiempo gastado y que tal vez no supe aprovechar me siento muy culpable. Culpable por no haber vivido más, por no haber tratado de conocer lo mejor de esta vida, por no haberme atrevido a más.
¿Es acaso que ya estaba predicho?, ¿es así como debo obedecer a mi destino?. Hay momentos en los que me culpo por el hoy. Y, pues entonces, ¿qué es el hoy?. Nada. Solo eso.
El hoy pudo haber sido diferente. Y entonces no me lamentaría sobre este, todo lo que he hecho en un ayer se refleja ahora, y es ahora cuando me arrepiento. Me veo solo. Solo con este inmundo dinero, y que ahora, que ya han pasado muchos años, de pronto me doy cuenta que no vale lo que pensé, que con esto y hasta ahora no he alcanzado a ser feliz, y yo siempre lo quise. Maldito dinero, como te odio pero eres tan necesario. En mis juegos dudosos, puedo verme a mi atreviendome a más, jugando por que sí, y ahora me he dado cuenta que puedo volar. Volando con este ventarrón exitante y atrevido que hace levar mis sentidos y hace despertar a mi alma salvaje y serena. De olvidadas miradas se han conformado mis recuerdos, y hoy... luego de esto el hoy ya no es gran martirio. Es como si estuviera lejos, y, a lo lejos mi alma es libre junto con los pocos que al igual que yo se han podido liberar. Sería exquisito si pidiese estar siempre aquí, entonces... entonces es cuando inevitablemente caes a la realidad, y te preguntas ¿por qué?. Y entonces esa... esa es toda la respuesta. Jamás había volado, jamás me llegué a liberar, jamás me sentí almado, y ahora solo me queda lamentar. y nuevamente empieza este circulo vicioso que nadie, absolutamente nadie podrá parar.
Los veo a todos, a todos aquellos que solo quieren llegar alto, casi tanto como yo he llegado. Y a los que no tienen ilución, aquellos que no llegan siguiera a las raíces de esa ambición, a ellos, también los veo, y entonces todo mi dinero toda esta inmundicia que me corrompe, a ellos.Porque lo odio tanto pero es necesario. Porque mi alma, mi alma aún tiene restos de lucidez, y toda ella es para ellos, solo para ellos.
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